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EL RIESGO DE "MÁS VALE PEDIR PERDÓN QUE PERMISO" LE CUESTA CARO A URIBE

2009-08-17 20:26:33
Análisis

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No sorprendió para nada que Álvaro Uribe, en medio de su discurso ante los medios y empresarios colombianos pidiera una vez más "perdón" a Ecuador por el bombardeo de Angostura, más bien lo que dio la impresión es que el gobierno del colombiano está enfrentando fuertes presiones para tratar de mejorar la relación con sus "hermano-enemigos", porque los efectos del exabrupto del 1 de marzo de 2008 le están pasando la factura y le pegan muy duro en el músculo que más duele: en el bolsillo y le pega en el espacio más grande del cuerpo: en el ego. Uribe corre el riesgo de salir nuevamente humillado, pero esta vez por toda América Latina, y aún hasta por los propios Estados Unidos.

La estrategia del “combate preventivo contra el terrorismo” que Uribe Vélez aplicó contra Ecuador, le había salido “casi” perfecta. Alistó y ejecutó la operación militar; al mismo tiempo preparó los “elementos” para encontrarlos en los campamentos de las FARC, luego del bombardeo del 1 de marzo de 2008, y de ahí siguió con su campaña de desprestigio contra el Presidente Correa y su gobierno, para que disminuir o disolver el efecto del reclamo internacional.

Como para sellar el tema y que no haya nada más que hablar, Uribe aplicó la frase escolar que tanto pega entre nuestros adolescentes que hacen más de una travesura pecaminosa: “Más vale pedir perdón que pedir permiso” y con eso creyó haber echado tierra al asunto. Pues sí el caso bien ameritaba humillarse ante Rafael Correa y su mirada inquisidora, y pedir “perdón” el 7 de Marzo del 2008, en Santo Domingo, a Uribe las cosas en su lógica le habían resultado buenas.

Pero, da la impresión de que el paisa le creyó muy débil a Ecuador, y nunca consideró que desprestigiar al mandatario ecuatoriano, aplicando todo tipo de suertes, no le iba a resultar favorable y por el contrario, el “búmeran” se le está rebotando en contra.

Para empezar, la credibilidad en Uribe Vélez y su gobierno están sufriendo los efectos del “asesinato de imagen” que quiso imponer a su “hermano”. Así los “computadores de Reyes” resultan una burla a la inteligencia humana y saltan más contradicciones que archivos comprometedores contra Correa; los “video-Jojoy” son groseramente editados y manipulados, al grado extremo de provocar la ira de <st1:personname productid="la OEA" w:st="on">la OEA</st1:personname> y, finalmente, los desprestigios de “un vocero de las FARC”, son validados para otro.

De veras que a Colombia le resulta muy difícil vender la imagen de una conspiración de Ecuador-FARC en su contra. En el mundo ningún estado, ningún organismo mundial o personaje de prestigio se ha pronunciado a favor de Uribe Vélez en este tema, a excepción de las torpezas del diario “El País” de España y una columnista de en el Washington Post. Por el contrario, la sensación de que Colombia, manipula, miente, deforma y usa “pruebas” para producir impacto mediático para desprestigiar al país con manipulaciones, es cada vez creciente.

Lo otro es que si tanto sabía Colombia sobre la relación de las FARC con Ecuador: ¿Por qué no lo dijo antes?  Es grave mirar como el sistema de inteligencia y seguridad colombianas –de ser cierto- sacan datos para atacar a la nación vecina, eso solo demuestra que la sociedad ecuatoriana ha sido sometida al espionaje colombiano en forma grosera e indignante, con un lamentable detalle añadido que va saltando a cada paso que da Colombia: que contó con la ayuda de elementos militares y políticos ecuatorianos, los que habrían traicionado a su patria en forma insultante.

La respuesta de Ecuador a cada paso ha sido más bien irritante para Uribe Vélez, que esperaba que su “pedir perdón” ya debió haber surtido efecto, pero no. Ocurre que el indómito Presidente Correa le ha salido al frente a cada acusación manipulada de Uribe, pero, al mismo tiempo, ha adoptado medidas que le van golpeando al colombiano en su frente interno.

Ecuador ha movilizado sus tropas a la frontera, ha puesto vigilancia imponente al control del narcotráfico, de la presencia de grupos irregulares, ha obtenido mayores éxitos en capturar drogas en la zona ecuatoriano-colombiana, y frenado el tráfico ilegal de armas, pero todo eso solo demuestra de que Colombia abandonó su frontera sur, sus militares se niegan a patrullar y menos combatir la zona del Putumayo o enfrentarse a las FARC sumándose en su desprestigio de que no puede enfrentar el problema y quiere que “otros lo hagan por ellos”.

La decisión de no permitir la exportación de arroz, papas y maíz a Colombia fue el primer punto de enfrentamiento contra la economía de las dos naciones, total Ecuador terminó vendiendo al Perú o Venezuela estos productos, mientras el contrabando encareció en un 50% - según cifras de los propios colombianos- los productos naturales ecuatorianos en el 2008.

Lo otro inició este 2009 con la disposición nacional de Rafael Correa para enfrentar la crisis mundial subiendo los aranceles de todos los productos de importación, pero con Colombia el tema fue más delicado, en vista de que para los vecinos del norte significábamos su tercer socio comercial más importante. Por ello, resulta que importábamos más de 1340 productos, con una balanza comercial que superaba las 1300 millones por año, en evidente déficit con los 250 millones que a duras penas le vendía Ecuador.

El efecto “búmeran” del comportamiento agresivo del Presidente Uribe Vélez contra sus vecinos se reflejó en los mercados. En cuestión de días se cayó sensiblemente la producción nacional, mientras Ecuador y Venezuela dejaban de comprar textiles, medicinas, decorados, manufacturas, productos con valor agregado, automóviles y demás. Es más, el proceso se volvió más duro con el proceso de sustitución de importaciones contra Colombia, que Venezuela ha marcado ya el paso hacia Argentina y Brasil.

El pedido del “perdón de Uribe Vélez” tras revisar las cuentas del comercio colombiano con Ecuador Y Venezuela se hace cada vez más a la anécdota histórica mexicana, que uno de sus mandatarios más difíciles de aceptar por su comportamiento indigno, Enrique López de Santana, retrató de la manera más cruda a la corrupción y el poder: “Nadie resiste un cañonazo de $ 50 mil pesos”.

Tras el encuentro que sostuvo el presidente Uribe Vélez con los empresarios colombianos, la tarde del viernes 14, los saldos en rojo que subían más allá de los 2.000 mil millones de dólares de cálculo en perdidas, y eso solo hasta ahora, es el primer efecto directo de esta lógica del “perdón antes que el permiso”, ya que denota que el colombiano actuó sin prever consecuencias, sin consulta, sin medir los efectos y por considerar débil al otro. La sesión de ANDI parece haber sido tan dura que movió a "la vergüenza" de Uribe Vélez y dar paso a la exigencia, que vea como arregla la situación con Ecuador, o asume las pérdidas que ha provocado su desastrosa actuación en política exterior, criticada al mismo tiempo por su consejo consultivo encabezado por el ex presidente Ernesto Samper, que sabe más a tirón de orejas antes que sana crítica.

Es decir, las cifras del “cañonazo” que conmovió a los bolsillos empresariales colombianas, le puso en serio aprieto a Colombia y a su Presidente, que se refleja de peor forma en esta declaración de humillarse y clamar “perdón”.

¿Por qué aprieto?, Porque da la impresión de que reanudar las relaciones diplomáticas entre Ecuador y Colombia está pesando más de lo que el paisa se imaginó. Y es que la posición de Ecuador es de un nivel de exigencia muy complicada para Uribe Vélez, quien deberá entregar toda la información supuesta de los “computadores de Reyes”. El tema es demasiado escabroso como para denunciarse a sí mismo y aceptar que manipuló, no se sabe si lo hará. Igual de grave es que Uribe y su régimen no pueda establecer un control en la zona de frontera y movilice a su fuerza a combatir a las FARC en las selvas del Putumayo, los militares colombianos han perdido demasiadas guerras internas en los últimos 50 años como para salvarle el “perdón” a Uribe. Lo de la cooperación en dinero para los desplazados y refugiados a ACNUR podría ser, total, plata no más es para los contadores de Colombia, pero –y este es el punto imposible– entregar el video del bombardeo de Angostura tomado por los pilotos que ejecutaron la acción militar contra Ecuador; eso jamás.

Es que si Uribe entrega toda esa información, entonces tendría que revelar si las sospechas que tiene Ecuador son ciertas: que no fueron ellos los que bombardearon al país, que fue la intervención de una o varias naciones extranjeras, las que conjuraron contra el país. El “perdón” no puede llegar tan lejos y estoy seguro de que si es por esa condición jamás se reanudarán las relaciones entre Ecuador y Colombia, por más dinero que haya de por medio.

Tengo la severa impresión de que el “pedir perdón antes que permiso” de Uribe tiene otras connotaciones, de entre ellas el factor imagen o el impacto en el mercado mundial de sus decisiones.  Veamos:

La imagen de desprestigio que se está llevando Estados Unidos y la administración Obama con los países de UNASUR, evidenciada el pasado 10 de agosto en Quito, es preocupante. No puede darse el lujo el nuevo presidente norteamericano de evidenciar que él no controla las operaciones especiales sobre América Latina, y en especial en zonas conflictivas; como que la agenda de intervención continúa –como si no hubiese pasado nada en <st1:personname productid="la Casa Blanca-" w:st="on">la Casa Blanca-</st1:personname> y lo peor de todo es que GW Bush ya no está en el despacho oval, con lo cual lo poco o mucho que se sepa del tema: Plan Colombia o demás, no está en los planes del mandatario de color.

El nuevo tiempo de Obama no puede permitirse un desgaste de imagen con un anuncio nada agradable para América del Sur, por ello, acusando haber recibido el golpe con las palabras de Lula Da Silva, de pedir explicaciones de “igual a igual” entre los presidentes de UNASUR y el norteamericano, <st1:personname productid="la Casa Blanca" w:st="on">la Casa Blanca</st1:personname> en las últimas horas hace un esfuerzo sensible por explicar: que no va a poner bases militares norteamericanas en Colombia; que solo es una cooperación contra el narcotráfico y la guerrillea colombiana sin estorbar a los vecinos y, que se borre la percepción de las brutales intervenciones en nuestras democracias por parte de <st1:personname productid="la CIA" w:st="on">la CIA</st1:personname>, las embajadas norteamericanas y los embajadores que actuaban como “tribunos del imperio” en nuestras sociedades.

Pero hay algo más, y es grave. Tras una cruda recesión norteamericana, que hasta el momento no se recupera y que no ha podido trasladar los costos en buena forma a las demás naciones, en especial a su patio trasero, hoy se comienza a hablar de un proceso de recuperación, pero la pregunta es ¿de dónde? Y la respuesta salta más que con palabras con señas: del aparato industrial y militar estadounidense.

Si por lógica en la aplicación del esquema norteamericano de imponer a Colombia un plan militar, del cual se incrementarán equipos, contratistas y nuevas naves y armamentos, ahí va una parte de la recuperación, mas el problema está en que por las tensiones provocadas por Uribe las naciones vecinas han comenzado a armarse pero sin los norteamericanos.

Venezuela ha hecho gala de entrar en una carrera armamentista con un alto incremento de armamento ruso, del cual parece comenzar a fluir los dineros por el altísimo costo del petróleo.  En el caso de Ecuador es notorio que su reciente adquisición de helicópteros a <st1:personname productid="la India" w:st="on">la India</st1:personname>; de aviones no tripulados a China; de aviones comerciales y naves presidenciales a Brasil; de armamento policial a naciones europeas; de chalecos antibalas, kits de seguridad y demás a otros países fuera del ámbito norteamericano, entonces la cosa sí que se ha puesto crítica porque les ha sacado del mercado a los industriales del imperio que no pueden aceptar tan fácilmente que un presidente de una nación les “haga agua” sus planes, por andarse peleando e invadiendo soberanías.

La orden de que “pida perdón” a Uribe, remitida por alguna disposición externa a él mismo parece que saldrá un tanto cara por la humillación que implica, pero está mejor que “pedir permiso” hasta en la propia Colombia, a más de que huele a estrategia para frenar este desprestigio y descontrol. Aquello parece que se verá en las próximas horas, especialmente el 28 de Agosto de 2009 en Bariloche, donde tendremos a un presidente colombiano dispuesto a aplicar esa lógica, para conseguir frenar la crítica relación que parece le acompaña ante Obama, quien no acepta el sometimiento del colombiano al que no le ha dado el TLC y le ha expresado su disgusto a que siga en el Palacio de Nariño por cuatro años más, y si el mandatario norteamericano lo dice, eso es palabra sagrada para Colombia.

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ECUAMEX
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FRANCISCO HERRERA ARÁUZ Periodista, Politólogo, Abogado
Director del Sistema Informativo  Ecuadorinmediato.com / Agencia de Noticias Ecuamex
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