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Edición #4501 |  Ecuador, lunes, 25 de septiembre de 2017 |  Ver Ediciones Anteriores
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SALIR COMO ENTRASTE AL PODER ¿POR QUÉ NUNCA ANTES LE PASÓ ESTO AL ECUADOR?

2017-05-22 20:00:00
Análisis
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Por: Dr. Francisco Herrera Aráuz /Ecuamex

La frase es un reflejo de la historia reciente del país, la pronunció una anciana frente al televisor este sábado pasado, al mirar el último enlace presidencial de Rafael Correa Delgado. Con lágrimas en los ojos miraba como la gratitud de la gente, de los seguidores que le llevaron al poder al mandatario ecuatoriano, que esta vez le despedían democráticamente y no en medio de los golpes de estado, para interrogarse ante la nación como se terminaba con alegría lo que años atrás con esa misma alegría había iniciado, Sí ¿Por qué nunca antes le paso esto al Ecuador?

 

Si de rememorar la vida se trata, dicen que hay dos momentos que reflejan con especial énfasis cómo será ese pedazo de tiempo que nos toca vivir, todo es cuando naces y todo es cuando mueres. En el camino hay todo un tráfago de emociones como experiencias buenas o malas, que son parte de tu historia. Digamos que quizás como naces te irás de este mundo, con alegría y con esperanza, todo depende de lo que hayas hecho y, de igual forma serás el fruto de tus actos si tu vida fue de mala catadura.

En política, en el máximo cargo que un político aspira, en la Presidencia de la República, se establece como norma de legitimidad: cómo se llega al cargo y como se va del mismo, de por medio queda un reflejo exacto de lo que hizo en su paso por la historia.

La reciente historia ecuatoriana es una muestra puntual de ese aserto, que nos da las pautas de la inestabilidad que se ha vivido con 16 presidentes en 38 años, desde la recuperación de la democracia en 1979. Mirar cómo entraron y cómo salieron puede ser una proyección determinante de lo que le tocó vivir al país.

 

Así. Jaime Roldós Aguilera asumió su cargo en la ceremonia más solemne que se recuerde para la dignidad de un Presidente el 10 de agosto de 1979. Su mensaje, su trascendencia y hasta el quichua usado en ese día nos conmovió con sentires emotivos para los ecuatorianos orgullosos de serlo. Lástima, su partida trágica el 24 de mayo del 81´ estuvo marcada por un discurso profundo en medio de un Quito que le denostaba, insultaba y silbaba incomprensivo al despedirlo para siempre.

Oswaldo Hurtado llegó al poder en forma triste, al asumir el cargo con dolor por la muerte de su amigo. Su paso por la presidencia fue crítico, difícil, muy duro, y salió del mismo en medio de un tumulto de rechazo con las hordas socialcristianas, que se habían tomado el escenario legislativo la tarde del 10 de agosto de 1984, y se marchó en medio de la indiferencia nacional.

Lo de León Febres Cordero es en cambio una prueba del desastre desde el inicio hasta el final. El primer traspaso democrático del poder de nuestra época está marcado por una figura de un mandatario despatarrado que no sabe cómo ponerse la banda presidencial, en medio de una codicia por el poder no imaginada por la nación. Su paso por la magistratura fue nefasto por los delitos de tortura, desaparición, muerte, violación de los derechos humanos. Por ende, al despedirse el 10 de agosto de 1988 su salida fue cruenta en las mismas gradas del palacio legislativo, con grandes grupos de víctimas o sus familiares que le cobraron una deuda política que ofendió al mandatario saliente, se le lanzo monedas, bolsas con sangre y gritos de indignación. Febres no pudo volver a Quito, sino en unas cuantas horas de manera subrepticia, porque a cada momento le recordaron los crímenes cometidos en su gobierno y que se juzgan hasta ahora.

Rodrigo Borja Cevallos asumió ese 10 de agosto del 88´ un escenario de imponente presencia internacional, con un largo listado de personalidades del mundo que llegaron a respaldar a la nación y su proceso democrático. Borja fue eso, un demócrata en el poder que cumplió con su paso histórico por la presidencia de Ecuador en medio de paz, un sentido de progreso y honradez. Cuando entregó la Presidencia cuatro años después en 1992, salió en medio del aplauso y gratitud de la nación y, yo fui testigo privilegiado de esa historia, como lo relata en su libro “Venturas y desventuras del Poder” del reconocido periodista Rodrigo Rangles Lara, en circunstancias en las que se me permitió describir el hecho al seguir al presidente saliente. A lo largo varias cuadras entre Carondelet y el Palacio Legislativo Rodrigo Borja fue despedido con la gratitud de su pueblo, tanto que a la altura de la Plaza Bolívar la gente le obligó a bajarse de la caravana presidencia y dirigirse a pie hasta el palacio en medio de un gran grupo de ciudadanos que lo vivó y aplaudió emotivo.

Sixto Durán Ballén fue intrascendente desde su inicio. Su acto de asunción al cargo el 10 de agosto del 92’ fue mezclado con un discurso confuso y poco explicado. Su paso por la historia estuvo marcado por la corrupción de su entorno y la guerra del Cenepa, que le dio un momento de triunfo pero consolidó una casta militar que hasta ahora disputa al país esos privilegios, mientras que él mismo mostró una debilidad política que destruyó la institucionalidad. Al final, su salida cuatro años más tarde, en el 96´, fue tan insulsa como su gobierno. A una gran mayoría le importó poco que se vaya del cargo y el mismo no fue sino otro que se fue en medio de la indiferencia nacional.

 

Abdalah Bucaram Ortiz tiene a su haber la historia que inició la inestabilidad más crítica para la presidencia de la nación. Asumió en forma polémica el 10 de agosto del 96’ , en medio del show político que le caracterizó a su gobierno, el escándalo le siguió sus pasos a cada instante hasta terminar con él y su régimen. Bucaram nunca fue aceptado por la clase política a la que le derrotó, y fue esa misma la que propició su caída con el golpe de estado del 7 de febrero de 1997. El mandatario ecuatoriano dio el primer escenario que se repetiría por algunos años seguidos, no entregar el mando sino salir en fuga o derrotado al exilio.

La sucesión presidencial que pudo haber sido en favor de Rosalía Arteaga fue un espectáculo deplorable dado por esa clase política subida a la camioneta. La controvertida presencia de la segunda mandataria, con un interregno entre el 7 al 10 de febrero/97´ no logró ni hizo nada, ya que si bien se posesionó en el salón amarillo de Carondelet solo nombró a unos cuantos ministros y horas después se tuvo que ir forzada por las circunstancias. Es decir, llegó sin poder y se fue sin ese poder ambicionado por toda una clase política, con ella incluida, que le birlaron la presidencia de Ecuador de manera poco respetable.

Fabián Alarcón Rivera tomó el cargo el 11 de febrero de 1997 como parte de una solución a la crisis de Bucaram y, si bien llegó por la habilidad del pacto político, su verdadera llegada se dio tras el referéndum del 25 de mayo de ese año, luego de alcanzar una votación en referendum  del que una gran mayoría de la nación lo legitimó en la Presidencia. Alarcón calmó las pasiones en el país, convocó a una asamblea constituyente y trató de estabilizar la situación social o económica y, llamó a elecciones para el año siguiente. Su gobierno fue asumido como una alternativa pedida forma voluntaria por una parte de la propia población, por lo que en esa condición entregó el poder a Jamil Mahuad el 10 de agosto del 98. Por ello, siempre fue inexplicable la reacción visceral de Rafael Correa de ordenar el retiro del cuadro de Alarcón de la galería presidencial en un acto ofensivo a esa reclamada majestad del cargo, que como dijo el propio ex mandatario “Me pueden quitar el retrato, pero jamás me sacarán de la historia”. Lo que no se sabe es si será remediado por el nuevo gobernante Lenin Moreno, ante un hecho que afecta a la historia nacional que pretende ser negada.

Jamil Mahuad Witt llegó el 10 de agosto de 1998 en medio de una esperanzada mayoría de la nación que creyó en él. Su posesión será recordada por el discurso bíblico de las Siete Armonías que causó alto impacto en la población, pero; su entorno que le acompañó desde el municipio de Quito siempre fue corrupto y sobre todo para-delictivo, por lo que así fue su gobierno al que se compró con fuertes sumas de dinero de los banqueros que ellos mismo lo denunciaron, provocando el peor asalto a nación el Feriado Bancario. El haber firmado el pacto de la cantimplora con el que se hizo de la paz con el Perú solo consiguió “privatizar 1 km” de Twintza y entrar en la historia pero de manera sospechosa, con dudas y menos méritos de lo que el mismo creyó. Su salida por derrocamiento fue con escape y fuga por las puertas de la cocina del Palacio de Gobierno el 21 de enero del 2000 y, luego, al día siguiente, fue a renunciar en el canal Ecuavisa, que parece estar predestinado para asociarse de forma polémica a estos hechos de la miseria histórica del Ecuador.

 

El peor espectáculo de llegada al poder y, su posterior salida, la dio un triunvirato golpista que destruyó toda lógica de la democracia en el Ecuador. Duró unas cuantas horas pero fue suficiente para demostrar nuestra fragilidad institucional en manos de una clase política irresponsable. Fue ese 21 de enero del 2000, en horas de la noche que se pusieron en el cargo el general Carlos Mendoza, a nombre de los militares que dieron el golpe de estado con sus tropas, más Carlos Solórzano Constantine a nombre de la sociedad civil y, Antonio Vargas Huatatoca por el Movimiento Indígena de Ecuador. Con grados de desprecio hasta entre ellos mismos, el triunvirato estuvo en el cargo 4 horas y, luego el militar se hizo a un lado para desconocer a los civiles e indios en una muestra de engaño y traición.

Correspondió entonces por legalidad y legitimidad el asumir el cargo a quien fuera vicepresidente, Gustavo Noboa Bejarano, el que fue reconocido por los militares golpistas en la madrugada del 22 de enero. Posesionado días después ante el Congreso de Ecuador, Noboa Bejarano todavía no ha sido valorado en su papel histórico que cumplió. Debió asumir la crisis post-feriado bancario, consolidar la dolarización que le habían dejado como ingrata herencia y, sofrenar a los cuarteles agitados por la sedición, perseguido por el “perro con hambre” mas una sociedad conmovida por la crisis. Entregó el cargo con una nación estabilizada y en orden, y su salida del palacio lo recuerdo yo, que fui a presenciar el hecho en las primeras horas del 15 de enero de 2003, fue con el paso noble en la actitud de un hombre sereno, esa que había puesto con muchos de sus valores en juego para consolidar la democracia en el país.

Y otra vez de vuelta a la inestabilidad, a la conspiración y el golpe de estado. Lucio Gutiérrez Borbúa desde ese 15 de enero de 2003, asumió el cargo con un discurso severo, bien intencionado y con razones legales para ser el mandatario, pero llegó con el estigma del inesperado, que había ganado el poder a una clase política sorprendida y, para colmo, ser el representante de la “cholocracia” que agitó el racismo y la intolerancia en su contra. El cúmulo de errores cometidos en el poder lo llevaron al desastre y la clase política siempre abusiva de su fuerza lo destruyó. La frase pronunciada “O cambiamos al Ecuador o morimos en el intento” le marcó para siempre y tuvo que salir en fuga del Palacio de Gobierno la tarde del 21 de abril de 2005. La escena del escape en helicóptero seguido por una turba de forajidos que quería lincharlo sigue siendo el reflejo de la inmadurez política ecuatoriana que llegó a esos excesos.

El punto final de toda esta inestabilidad fue la toma del poder con la traición de Alfredo Palacio, la tarde del 21 de abril en las aulas de Ciespal, en medio de un tumulto que quería castigar al golpismo que otros habían propiciado. El paso por la presidencia de Palacio fue el de la felonía, y con esa marca se fue del cargo el 15 de enero del 2007, cuya salida fue más bien un escape y fuga como sanción moral a su acto indigno de la puñalada trapera con la que mató políticamente a su creador el ex presidente Gutiérrez.

 

Pero, con el Presidente Correa todo ha sido diferente, desde el principio hasta el final.

Cuando se lee el tuit del Presidente Correa, este sábado 20 de mayo del 2017, que reza: “Terminamos como empezamos: con alegría” uno se fija en lo que fue la ceremonia de asunción al poder el 15 de enero de 2007; un encuentro esperanzador y de alta expectativa. El hombre y su perfil daban para esperar mucho de él, y por ello, cuando se miran sus fotografías de ese día se lo encuentra sonriente, colmado de ambición por pasar a la historia con esa sonrisa confiada de cumplir con su deber.

Mucha controversia hay sobre Rafael Correa Delgado, y mucho mas se escribirá con el paso de los días, pero es innegable que es el mejor reflejo de la estabilidad política que ha dado y le ha dado a la nación ecuatoriana, fuera de su clase política. Correa llegó con más del 60% de apoyo al poder y, se va, tras diez años de ejercicio en el cargo, con esa misma cifra de popularidad y aceptación calificada a su gestión. Es impresionante que un mandatario haya cambiado la historia de la nación sin sufrir mayor mella en su imagen y, al contrario sale consolidando su futuro.

En muchos casos se hace cierta la frase que dice: “Somos lo que hacemos al decir lo que queremos ser”. Sí. El presidente fue un hombre que disfrutó de la alegría de la gente en el poder, y por eso lo despide así. El gran motivo para que esta despedida sea distinta es porque la gente le ve como auténtico, como a ese al cual se le pudo acercar y que acercó a los más sencillos a su lado.  Rafael Correa supo encantar a toda clase de público, celebrar su cumpleaños, asistir a sus mesas, comer en sus mercados, cantar sus canciones, compartir sus esperanzas, dormir en sus casas, burlarse, reírse y saber llegar a ese espacio cotidiano, saber y conocer la geografía de la patria y llegar a sitios donde jamás llegó algún mandatario. Eso es lo que lo mantuvo vivo en el poder, activo y querido por su gente.

Pero, y estos es cierto, muy cierto, que supo acercar a los más vulnerables y pelear por sus derechos. Gobernó para ellos, y les dio un sentido de dignidad a su régimen compartido con ellos, con las empleadas domésticas, las trabajadoras, sexuales, los migrantes, los discapacitados, los grupos GLBTI, los ambulantes, los niños trabajadores, las madres solteras, los padres discriminados, los artesanos, los pequeños empresarios. Tuvo y mantuvo una relación directa con los grupos políticos perseguidos, marginados del proceso democrático, o asesinados en el camino por la libertad. Si. Allí hay una deferencia con dos grupos: los niños y los ancianos a quienes dirigió su gobierno y su gestión.

¿Por qué digo todo esto? Pues, porque los rostros de esta última despedida, la del enlace 523, fueron esos, los de esos sectores que miraron con nostalgia que se vaya del cargo uno de los suyos al que le lloraron de gratitud y lealtad, compartiendo con alegría que da el estar juntos una vez más, y que renazca la esperanza para que vuelva.  A más de un hombre curtido, a más de una mujer recia, a un niño de sonrisa contagiosa, a un joven firme en su mirada o a un hombre o mujer ancianos se les vió llorar en silencio, en ese silencio de reflexión, sin derrota sino triunfante y digno.

Y entonces, tras mirar toda la historia que nos ha tocado vivir, con tantas idas, venidas y sinsabores que nos ha dado la política y sus presidentes, cabe preguntarse lo que ha dicho la anciana al despedir a Rafael Correa: “¿Por qué nunca antes le pasó esto al Ecuador?, y la respuesta es muy sincera: porque a los presidentes los escogimos nosotros y no cumplieron con las debdias excepciones.  Pero, en esta vez escogimos bien, tan bien que esto nos cambió la historia nacional me ha dicho esa mujer, que vuelve a ver esa alegría con la que asumió Rafael el poder la misma con la que hoy se va el mandatario pese a las lágrimas, que por cierto nadie mas podrá lograrlo.

Queda entonces un nuevo reto en la sencillez de las gentes, frente a las duras críticas y persecución que se le vendrá al mandatario saliente, la gente estaría dispuesta a defender a “Su” Rafael Correa Delgado, por todo lo que les dio y aportó en estos años, ese compromiso es lo que han sellado los seguidores para los tiempos que vendrán, y sinceramente creo que lo harán “Porque nunca antes le pasó esto al Ecuador. (FHA)

Dr. Francisco Herrera Aráuz es Director General del Sistema Informativo Ecuadorinmediato
Ecuamex Agencia productora de contenidos para Ecuadorinmediato.

Fuente fotos. Andes / socialismoyhumanismo.blog / 

 

 

 

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