Donaciones
EL PERIÓDICO INSTANTÁNEO DEL ECUADOR
Donar
Conozca más
Edición #4501 |  Ecuador, sábado, 19 de agosto de 2017 |  Ver Ediciones Anteriores
exclusivo

POR SUS INCOHERENCIAS LOS CONOCERÉIS

2017-07-24 19:55:00
Análisis
5804

Por: D. Francisco Herrera Aráuz /Ecuamex

Históricamente la semana que ha pasado en Ecuador ha sido el punto de estallido de la crisis de la incertidumbre que se vive en la política nacional. La aguda intervención de quienes hasta ayer fueron enemigos de la revolución ciudadana, aprovechándose de las manos abiertas y extendidas de la política de apertura, para aproximarse prontamente a tomarse los espacios ganados por Alianza PAIS fue lo que desató su indignación, de tal modo que se ha producido el primer gran bache en el diálogo nacional provocado por los incoherentes y las inco-herencias heredadas que asoman en este mal momento de la nación.

Un sabio consejo para el manejo de la política en los momentos triunfantes señala que “lo más difícil de mantener en el poder son los amigos”. Pues bien, esta semana, históricamente hablando, se confrontó institucionalmente por primera vez la crisis entre la cúpula y las bases contra el presidente de Alianza PAIS. Digamos que saltó a puntos críticos el enfrentamiento que venía acunándose desde el pasado 24 de mayo de 2017 entre amigos, de esos que es muy difícil mantenerlos una relación armónica cuando se disputa bajo un proceso político en construcción.

En el país, en la lucha política, siempre se ha dado una especie de conflicto entre quienes toman el poder y quienes se sienten con derechos por haber luchado a brazo partido por el acceso al mismo. El ganar las elecciones es siempre un punto de inflexión que define las relaciones entre quienes se asociaron en la participación electoral y los que están para mantenerse o allegarse al aparato de gobierno. Por demás está decir que se crean escalas entre los que actuaron en mayor o en menor forma y se sacan a relucir los méritos propios y ajenos, para recibir una parte de ese ese espacio ganado.

Esta vez no es la excepción y, por cierto, hay un detalle que antes no era visible y es la existencia de una serie de constancias escritas, grabadas o difundidas en las redes sociales en favor y en contra del ganador que son las que remueven con frecuencia a la memoria colectiva, impidiéndole a la gran masa que se olvide prontamente de lo que fue esa lucha por la conquista del voto y que, son y serán  monitoreadas permanentemente, todo para aclarar con precisión quién es quién y  quién dijo qué  en favor y en contra del grupo o partido ganador.

 

Desde el día mismo en que llegó al cargo el presidente Lenin Moreno, desde la hora misma de posesionar a su gabinete en el pretil del palacio presidencial provocaron y provocan una espiral de reclamos e inconformidades que parecieran ser una cadena de hechos sucesivos, de decisiones adoptadas, de declaraciones contradictorias, y que todas estallaron desde el seno del grupo triunfante. Tanto por el nombramiento de unos u otros, el reparto de cargos, la versión no aclarada de entrega de cuotas de poder a un partido opositor en forma poco clara y perversa, así como la ocupación de espacios territoriales del aparato gubernamental en favor de los hasta ayer enemigos, hacen una muestra de lo que está siendo disputado a dentelladas por los impertinentes rivales y opositores manifiestos de la revolución ciudadana, pero que han considerado dar por olvidadas al grito de diálogo con mano extendida de la que pareciera están aprovechándose.

Si a ese ambiente de tensión le suman la posición gentil del mandatario ecuatoriano, que ha abierto sus manos para recibir a múltiples voces y sectores que hasta ayer no más estaban en guerra, no ayudó mucho a bajar las tensiones. Si de paso se puso a sumar críticas tanto de él mismo, como de su grupo circundante, en contra el estilo de su antecesor Rafael Correa, de lo que le dejó construida la revolución ciudadana y lanzar la palabra inoportuna de ovejunos para motejar a sus propios partidarios que trabajaron duramente por él -de lo cual también hay constancia y testimonio de una historia muy crítica- lo que queda es solo una sensación de que la aureola de traición se ha extendido rápidamente contra el Presidente Moreno y su gobierno, sin que pueda evitarlo. Además, está generando la percepción de que prontamente se cambió de bando y perdió el motivo por el cual llegó al poder, que dejó de lado el soporte ideológico por el que prometió luchar y, de paso, que se apartó fácilmente de la gente, de su propia gente, para entregarse a otras posiciones e intereses. Difícil circunstancia en la que se ve enfrentado el respetado mandatario a menos de 60 días de haber llegado al solio presidencial.

El tema estaba oculto, era solo rumor o resentimiento acumulado por las críticas y opiniones adversas, pero saltó por los aires cuando se dieron nombramientos de gerentes de empresas públicas, entidades de la banca o los medios públicos, o subsecretarias y mandos medios en las entidades del estado.  Nos correspondió a Ecuadorinemdiato.com, por una coincidencia en el manejo informativo con ética y rigor periodístico propios, sacar a la luz el conflicto con el nombramiento de un personaje que se ponía al servicio de la comunicación del estado, provocando el rechazo y repulsa en las filas del propio régimen, porque esa lucha era una verdad en ciernes; y lo dijimos aún a costa de nuestro prestigio profesional, que a estas horas está intacto y más prestigiado aún por decir esa verdad y mostrar los hechos tal cual ocurrieron, ya que eso demostró que hay una confrontación enconada en AP y debíamos contarlo.

La incomodidad generada se ha ido acumulando en estos días por la presencia en el gobierno, en los cargos públicos y, en el manejo de la comunicación de la revolución ciudadana, de los “Incoherentes”. Sí, de esos que ayer no más se enfrentaron contra el ex gobernante, el proceso político, el modelo de gobierno, contra los militantes, simpatizantes y hasta contra la opinión de los ciudadanos equilibrados que asumieron a la revolución ciudadana como una parte valiosa de la historia y lucharon por ella. En condición de rivales y opositores actuaron de manera sórdida y miserable, pues mintieron, insultaron, vejaron, se burlaron, calumniaron y ofendieron a todo cuanto significó el ejercicio de Alianza PAIS en el poder. Sus actos, gestos, provocaciones, escritos, palabras, imágenes, quedan hasta estos momentos como testimonios sangrantes de esa pugna expuesta en redes sociales, editoriales, escritos de internet, versiones grabadas, filmadas, fotografías y demás, que prueban que fueron eso: enemigos cruentos de esta pugna y que actuaron de forma alevosa. Solo lean una parte y se verá cuanto insultaron empobreciendo al extremo el debate político ecuatoriano.

Pues da la casualidad que el principal reclamo de muchos de los sectores o personajes de la oposición por estos diez años de AP fue la concentración del poder, de tal modo que nunca le permitieron a los demás llegar a algún cargo, puesto, o espacio donde puedan ellos también ser parte de ese poder. Actuando en consecuencia de sus convicciones intervinieron en la lucha política desde cualquier punto, sea como activistas, sea como escritores o periodistas confundidos en su papel de líderes de opinión para convertirse en actores políticos.

Entonces, una vez que han perdido una nueva oportunidad de estar en el poder, decidieron aprovecharse del llamado a la calma, de la mano extendida y, en forma sorpresiva han pasado a formar parte de la revolución ciudadana optando por la vergonzosa posición de incoherentes.  Es decir, lo que quisieron siempre fueron cargos, empleos y prebendas y por eso pelearon y se enconaron contra sus rivales. Ahora, como la oportunidad se presta para ello, han resuelto acudir prontamente a posesionarse de cualquier resquicio que se abra y aprovecharse de las circunstancias de manera vergonzante y cínica.

 

La presencia de los incoherentes en el manejo de esta nueva fase del gobierno de la revolución ciudadana, pareciera ser que busca apelar a la tan famosa desmemoria colectiva. O sea, que ya se hayan olvidado todos los de AP, más sus simpatizantes y hasta la gran mayoría de ecuatorianos, de lo que dijeron, hicieron, mintieron o con quien se fotografiaron y prosearon de manera monda y lironda. Sin embargo el castigo en su contra empezó por sacarles y enrostrarles todo lo que habían mal hablado de lo anterior, les han exhibido las malas juntas de su pasado y, para colmo de males, les demostraron que en muchos casos habían querido borrar de sus cuentas de redes sociales lo que ellos mismos pusieron convirtiéndole a ello como una especie de pasado oprobioso. No, no pudieron y ahora ya instalados en los cargos son vistos como una especie de apestados políticos que se convirtieron en “revolucionarios”, aunando más motivos de sospecha para la aureola de traición que le persigue desde ya a ellos y al régimen con esta repulsiva presencia.

Los reclamos del Buró político de Alianza País, el duro calificativo usado por la Secretaria General de AP Gabriela Rivadeneira sobre el caso El Telégrafo por “un nombramiento que hiere en lo profundo una lucha emblemática de nuestro proyecto político”; o los puntos de vista de los directores provinciales del partido oficialista que reclaman al unísono el cambio que se está dando en sus territorios donde lucharon políticamente, y que por sí solos avalan lo dicho por ella, exigen respuestas al puntualizar: Quieren también “derogar” la Ley de Comunicación. ¿Qué más quieren derogar? ¿Cuántas cosas más que no lograron en las urnas se quieren bajar los derrotados del 2 de abril? Lo sabemos: quieren borrarnos de la historia, quieren borrar todo el legado de la Revolución Ciudadana. Señores: ¡Permiso! Ganamos las elecciones, nuestro plan de gobierno venció a la propuesta del banquero Lasso. ¡Aquí hay un Movimiento firme y decidido a defender la victoria popular!”

Si de eso se habló toda esta semana en tres duras reuniones de AP y el Presidente Moreno en el Palacio de Carondelet. Y las respuestas del mandatario debieron ser lo suficientemente explicativas para con su gente, que se siente ofendida y, que ahora si le confrontó al poder para reclamar Coherencia en sus actos, que ahora deben ser justificados, aclarados  y expuestos por el mandatario con sus afines, Eso es lo que ocurrió, esa fue la verdadera información y no otra. Nosotros siempre estuvimos en lo cierto, y contamos aquello a pesar de la molestia de los opositores develados, de los oficialistas desencantados, de los fanáticos obsesos, porque para nosotros “La verdad no necesita cómplices”.

Si bien es cierto que algunos de los nombramientos son potestad del presidente, no todos son de su legalidad, como es el caso de las empresas públicas que dependen de un directorio, porque así lo dice la ley. Y, si a eso se suma que el mandatario no puede conocer los antecedentes y pasado político de sus funcionarios de gobierno, para eso tiene un equipo que es el que pone a trabajar a quienes estarán en condiciones de allegarse al régimen, y no nombrar a quienes optan por pasarse de bando para convertirse en sirvientes a sueldo mensual de la revolución ciudadana, de los que habrá de cuidarse el Presidente y sus fieles y leales partidario,  porque la perfidia con la que los nombraron a esos incoherentes motiva la incomodidad de todos y va a ser muy difícil establecer una relación de confianza entre los que han practicado la filosofía del ser servidor de dos patrones.

 

El titular del análisis de hoy trata de ser un juego de dos palabras ligadas entre sí. No hay duda que los incoherentes están en el juego y causan daño con su presencia; más lo crítico para ellos mismos es el legado que arrastran a cuestas, es decir las incoherencias con las que pueden actuar a futuro, ya que si antes lo hicieron de tal forma, nada garantiza que a futuro vuelvan por sus criterios anteriores y, con poder adentro del gobierno, se vuelvan auténticas figuras cercanas a la imagen del caballo de Troya.  Tan grotesca es la situación que para los mismos incoherentes va a ser sumamente incómoda su presencia y gestión, están siendo mirados con dureza y son juzgados a cada instante por su pasado. En algún caso que fue descubierto por sus fotos y dichos ya renunció, siendo ese el fiel testimonio de lo que les espera al resto: la sospecha permanente que los vuelve seres de cuidado con lo que así no se puede vivir ni trabajar dignamente.

Digamos que ellos mismos inconaron en su pasado, digamos que eso reciben como herencia de sus palabras, por ello es inco-herencia. Ellos mismo lo hicieron, ellos mismo lo construyeron y si bien pueden estar en un buen sitial lo están en su peor momento, porque frente a estos hechos y personas se cumple el aserto digno que marca la historia de las gentes y de los pueblos: “De tu futuro me podrás ofrecer noblezas, pero tu pasado no podrás borrarlo nunca y siempre habrá motivos para sospechar de ti si no haces lo que dijiste y no te arrepientes de lo que erraste” (FHA).

Dr. FRANCISCO HERRERA ARÁUZ es Director General del Sistema Informativo Ecuadorinmediato
ECUAMEX. Agencia productora de contenidos editoriales para Ecuadorinmediato.com
Fotos. Archivos EI/ Grupo4S

 

 

 

Comentarios

Liberación de responsabilidad y términos de uso:

El espacio de comentarios ofrecidos por EcuadorInmediato, tiene como objetivo compartir y conocer sus opiniones, por favor considere que:

  • El contenido de cada comentario es responsabilidad de su autor, no representa ninguna relación con EcuadorInmediato.
  • Usamos la plataforma Disqus para identificar los autores de cada comentario, de tal forma que podamos crear una comunidad.
  • Todo comentario que atente contra la moral, buenas costumbres, insulte o difame será eliminado sin previo aviso.

Este espacio es suyo por favor utilícelo de la mejor manera.