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Edición #4501 |  Ecuador, lunes, 23 de octubre de 2017 |  Ver Ediciones Anteriores
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Consulta popular pone en cuestión continuidad o quiebre de la Revolución Ciudadana, consideran analistas María Paula Romo y Ramón Torres (AUDIO)

2017-10-04 07:42:00
Entrevistas
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Octubre 03 - María Paula Romo y Ramón Torres

Corte Constitucional tiene 20 días para referirse al respecto

La consulta popular como una respuesta apropiada para el momento que vive el país, pero también como un intento de salir de un laberinto político, económico, jurídico y social del Ecuador; son parte de los criterios de análisis expresados por parte de la activista política María Paula Romo y el analista Ramón Torres. Ambos creen que esta iniciativa pone en cuestión la continuidad o quiebre de la Revolución Ciudadana.

“Me parece una respuesta política apropiada para el momento del país. Creo que lo que hoy vive el país no solamente se trata de la responsabilidad de algunos sujetos, individualmente señalados, sino también de un sistema, de un aparato que permitió algunas cosas, que generó cierto tipo de incentivos y creo que también la respuesta va por un lado en investigar y sancionar, según corresponda, a los responsables y, por otro lado, atender las reformas de la institucionalidad política que podrían estar relacionadas con este tipo de comportamientos”, consideró Romo.

Mientras que, a criterio de Torres, la consulta constituye un intento de salir de un laberinto político, económico, jurídico y social en el Ecuador. Recalcó que es una facultad constitucional que, políticamente, el presidente Moreno busca legitimar su mandato, relegitimar su liderazgo político y consolidar un nuevo eje cuya capacidad de diferenciación busca sepultar el liderazgo político de Rafael Correa y consolidar uno nuevo.

“Evidentemente eso pone en cuestión la continuidad de la Revolución Ciudadana como un proceso que no pertenece exclusivamente a Alianza PAIS, que sus logros y su legado corresponden al proceso de transformación del Ecuador y la presión y la exigencia política del pueblo ecuatoriano y de sectores progresistas y democráticos va a depender de cómo se exige la continuidad y un cambio en el proceso político y la continuidad de la Revolución Ciudadana”, explicó.

Para la activista política integrante de Izquierda Democrática (ID), esta consulta tiene varios puntos y le parece que la pregunta sobre la continuidad hay que hacérsela. “Continuidad, ¿hasta cuándo, de qué cosas? Porque, sin duda, esta consulta representa un quiebre dentro de algunas cosas de la Revolución Ciudadana”.

“Me parece que el Presidente ha tratado de marcar claramente esa diferencia. Ha dicho que vamos a continuar con el espíritu de Montecristi, vamos a regresar a los primeros momentos de la Revolución Ciudadana y vamos a marcar una distancia con algunos de estos factores, sobre todo, los que están asociados a la concentración de poder, al autoritarismo y a la corrupción porque esas también han sido características de este último periodo, no solamente un rescate o reivindicación de algunas conquistas históricas populares del país”, dijo,

La consulta popular se enfoca en romper con esos tres puntos y, de alguna forma, tratar de marcar la continuidad atándose a un primer momento de la Revolución Ciudadana, refirió. “Me parece que ese es el mensaje que se ha procurado al hacer varios de los anuncios del fin de semana en Montecristi. Creo que eso también es lo que marca esta posibilidad o voluntad del presidente Lenín Moreno de romper con algunas prácticas y algunos sujetos de este periodo, pero también de reivindicar y rescatar otros”.

A decir de Torres, la corrupción es un hecho sistémico, estructural, que debe ser comprendido y combatido de forma firme y dura por la sociedad ecuatoriana y por el Estado en su conjunto. La corrupción no puede ni debe ser generalizada en nombre de un partido (Alianza PAIS) para concluir que todos los que son parte o fueron parte, son corruptos.

“El uso político del hecho corruptor es un uso político indebido. El usufructo político de la corrupción es un usufructo indebido y, por tanto, su combate es una voluntad que debe generar una capacidad social del control de la corrupción y no solo estatal o institucional”, consideró.

En ese sentido, mencionó, “debemos saludar el hecho de que hoy comience a clarificarse que el debido proceso, no el juzgamiento mediático o analítico, hayan condenado sin debido proceso a Jorge Glas a la cárcel. Esperemos que el debido proceso, la prueba plena y los elementos de convicción que el Fiscal ha aludido (aquel fiscal denodado como correísta y que ahora está actuando en consecuencia), nos demuestren que el debido proceso existe”.

Enfrentar una forma o una deriva autoritaria desde un simpático autoritarismo o desde un popular autoritarismo, no significa superar una condición en que la democracia y la psicología social existen. “Lo que debe ser superado en el Ecuador son dos formas de confrontación autoritaria que se niegan mutuamente y que no dan paso a una nueva forma de liderazgo político, que el respeto a la democracia permita superar comportamientos de una sociedad profundamente autoritaria”.

Le parece que es muy importante que la consolidación del Estado de derecho, de la autonomía e independencia de poderes cobre una dimensión distinta a lo que es calificar o sobre calificar al hiperpresidencialismo –no al hiperliderazgo, diferencia sustancial en las ciencias jurídicas y políticas-. “Necesitamos en el país, efectivamente, consolidar nuevas funciones y facultades para que los poderes del Estado confluyan en la representación del interés público”.

La consulta no es en contra de Rafael Correa, cuestionó Romo, sin embargo, admitió que la figura del expresidente va a estar presente en el debate político aún en su ausencia. “La figura de Rafael Correa, sin duda, marca cosas, por ejemplo, esta es una consulta para eliminar de la Constitución la distorsión democrática de la relección indefinida. Esa relección indefinida tenía nombre y apellido, claro que sí, se llamaba Rafael Correa”.

“Si eliminarla, entonces, hace referencia a Rafael Correa, pues entonces también podemos decir que tiene nombre y apellido porque Correa modificó varias veces la Constitución a su antojo, a su medida. Eso es lo que hizo durante dos ocasiones en 20 puntos distintos antes de que la Constitución cumpla tres años”, recordó.

Muchas de las cosas que están sucediendo son una respuesta a las decisiones que tomó el exmandatario, reflexionó la política. “La figura de Correa va a estar ahí, la discusión sobre lo que es sobre lo que ha hecho y ha decidido, indiscutiblemente, va a estar ahí. Creo que lo que deberíamos intentar es discutir un diseño institucional que funcione en un país con las características que tiene este”.

“Claro que vivimos en un país que es autoritario y esas características y esas perversiones nuestras fueron potenciadas durante los últimos años, fueron aplaudidas, fueron señaladas como correctas. En un país tan autoritario, tan vertical nos dijeron que los cargos políticos tenían majestad del poder. Ese es un concepto colonial, pre republicano. Entonces, evidentemente, es una respuesta política a un diseño institucional marcado fuertemente por Correa”, afirmó.

Coincidió con Torres en el hecho de que la corrupción es un hecho generalizado y no de un partido político, siendo “endémica” en América Latina, pero tampoco puede usarse como una forma de decir no es tan grave porque todo el tiempo pasa y en todo lado pasa. “Aquí hay unas características que sí marcan la discusión como que ha llegado a las más altas jerarquías como en otros países”.

“Además, ha sido muy grave que el expresidente Correa fue el primero en hacer la tarea de encubrirla (a la corrupción), el primer detenido en este país, por ODEBRECHT, fue el exministro Alecksey Mosquera. Correa dijo que fue un acuerdo entre privados, que las fechas no coincidían con los contratos y que seguramente era un contrato de auditoría y era un problema tributario”, rememoró. Agregando que pocas semanas después se pudo confirmar que ninguna de esas aseveraciones fue cierta y el papel que jugó el exjefe de Estado fue de encubridor.

Correa va a mantener un liderazgo omnipresente en la política y en la sociedad ecuatoriana, en la psicología social de los ecuatorianos, sostuvo. Entonces, aquello que intenta condenar al olvido al expresidente y a la Revolución Ciudadana, se equivoca. Es probable que él vuelva y regrese para levantar una bandera de la Asamblea Constituyente, a oponerse a la iniciativa de consulta popular y referéndum y a oponerse a todo lo que ha significado es esfuerzo de gobernabilidad democrática, de nueva forma de liderazgo y de nuevo eje político que encabeza Lenín Moreno, reconoció el analista Torres.

Agregando que una de las limitaciones profundas de comprender este proceso tiene que ver con la personificación de los procesos históricos y políticos en el país y así como se intenta designar y denigrar todo con el nombre de Rafael Correa, hoy se podría caer en la tentación, nuevamente, de personificar, en el nombre de Moreno y el morenismo, esta circunstancia.

“Por eso hay que superar ese falso enfrentamiento, esa trampa de que el problema principal está entre correístas versus morenistas. El Ecuador necesita dar continuidad a su proceso de transformación democrática, necesita reinstitucionalizar y radicalizar la democracia, necesita generar una nueva capacidad social que, en complemento con el Estado, pueda satisfacer aquella sobrevaloración de la estatalidad pública en desmedro y en limitación de la razón social de la sociedad ecuatoriana”, dijo.

Lo más importante, a su criterio, es que se tiene que comprender que este proceso no se pertenece, exclusivamente, a Alianza PAIS y que el problema es político y es generado al interior de un partido en donde se confrontan dos liderazgos: el de Moreno y el de Correa, por tanto, cree que se debe y se tiene la obligación el país de superar un problema político de una organización y generar condiciones apropiadas para que la sociedad ecuatoriana dé una salida a este “laberinto”.

“Moreno actúa en relación con sus facultades y competencias al convocar la consulta popular, es decir, es una facultad democrática. Lo que no puede hacer es entregarse para sepultar a otros intereses la figura de transformación histórica de Correa y el legado de la Revolución Ciudadana. Si Moreno usa los resultados de la consulta, del diálogo y las medidas económicas para favorecer intereses ajenos al proceso de transformación del Ecuador, tenemos una deriva que no continúa, sino que cambia el modelo del proceso de la Revolución Ciudadana”, puntualizó.

Sin embargo, para Romo, también es posible tener una discusión sobre esta iniciativa sin que se centre en Correa, según comentó, va a ser muy difícil no hacer alusión a ciertos temas, pero va más allá de él, por ejemplo, con el tema del CPCCS ya que es un mecanismo institucional en el debate.

Fue enfática en señalar que el Primer Mandatario puede convocar a una consulta popular y definir las preguntas y consideró imposible pensar que las aspiraciones plasmadas en más de dos mil preguntas iban a incluirse en esta iniciativa, pero le parece que ha sido un interesante mecanismo para medir algunas de las cosas que suceden en el país.

“Creo interesante ver los temas que han salido, ojalá podamos disponer de la información para tener una idea y nos podría permitir leer ciertas cosas. Es interesante el hecho de que, por ejemplo, el tema de la relección indefinida o del CPCCS haya sido un tema recurrente en muchísimas de estas propuestas, eso da una señal”, resaltó.

A su consideración, la salida de los miembros del CPCCS no era una solución ideal a pesar de que le faltaría ver los anexos para realizar un análisis mucho más profundo y constitucional de la pregunta. También afirmó que en la consulta faltarían una o dos cuestionantes sobre el tema de la independencia de la justicia, pero pese a que cree que hay algunas que no le satisfacen del todo, está de acuerdo con la iniciativa y solo por un par de puntos que están ahí, empezando por la reelección indefinida, la justifican por sí sola.

“Dime qué preguntas y te diré quién eres”, inició diciendo, en cambio, el analista Ramón Torres, asintiendo que, evidentemente, en las cuestionantes existe un interés político y económico y que busca articular nuevos sectores que, convocados a un proyecto político de Lenín Moreno, buscaría legitimarse en la consulta.

“El hecho de la corrupción en la consulta me parece absolutamente importante y oportuno. El hecho de que se pregunte y se establezca la pérdida de derechos políticos en aquellos funcionarios públicos que cometan actos de corrupción es un hecho muy importante y que establece una capacidad distinta del control del hecho corrupto, pero queda pendiente, en relación a ese hecho, la designación de los mecanismos de control sobre la corrupción que establece una gran duda respecto de los nuevos mecanismos que se van a implementar sobre los hechos de corrupción”, precisó.

La pregunta relativa a la reelección indefinida –que en rigor se trata de postulación indefinida- acotó, es un cuestionante que va dirigido a una disputa por el liderazgo político en el Ecuador. “Que no nos sorprenda porque ese es un hecho político, es un accionar de la política y, evidentemente, el uso político de la consulta vuelve a reeditarse en el país”.

“En el caso del proceso de la Revolución Ciudadana fue el que, en 10 años, más consultó al pueblo y se generó a partir del hecho constituyente de mayor movilización y de participación ciudadana en la historia ecuatoriana”, acotó Torres durante una entrevista para el programa “El Poder de la Palabra” de ecuadorinmediato.com/Radio.

Torres indicó que existen otras preguntas que aluden ese “dime lo que preguntas y te diré quién eres”. “La posible eliminación de la ley de Plusvalía favorece evidentemente a un sector y representa intereses de ciertos sectores económicos, que expresados en el consejo consultivo, productivo, tributario, formularon ya ese interés y lo que habría que preguntarse es: ¿El Ecuador requiere generar una nueva capacidad de equidad y de mantener los procesos de distribución y de redistribución? ¿Necesita consolidar una capacidad tributaria mayor? ¿A caso el estado ecuatoriano no necesita cobrar 4000 millones de dólares que adeudan algunas empresas fundamentales al SRI”, cuestionó el panelista quien señaló que existen saldos pendientes, que no se resuelven en la pregunta de la Ley de Plusvalía.

Para Torres es importante diferenciar las preguntas que son de la consulta popular, de las que son del referéndum. “Con lo que diga la Corte Constitucional y la posibilidad de que la Asamblea retome, en su función legislativa algunos complementos de la consulta que resultan esenciales”.

En cuanto, Romo cree que existen dos preguntas importantes, que podrían servir para zanjar algunas tensiones que están presentes en el país, sobre el tema del manejo de recursos naturales. “La prohibición total de minería metálica, en zonas protegidas, lo que incluiría parques, páramos, zonas en donde se produce algún recurso, zonas y centros urbanos. Yo creo que ahí hay una pregunta interesante que nos puede volver a un debate, que fue centrado en el proceso constituyente de Montecristi, y que luego terminamos en un escenario totalmente distinto. Un escenario que inauguró la mega minería en el país y que pasó las fronteras de explotación petrolera”.

La panelista está convencida de que estos cuestionamientos devuelve al país a un debate más allá del tema político e institucional, y que plantea un proyecto de país. “Hay varias cosas ahí, porque pasamos desde la reelección, hasta el ITT, la minería y la plusvalía, entonces creo que cada una merece una discusión a parte”.

En lo que se refiere a la Ley de Plusvalía, Romo aseveró que lo que hace también el presidente Moreno, es marcar una diferencia muy grande sobre algunas conquistas que, desde su punto de vista, fueron retóricas, por parte de Rafael Correa. “Fueron conquistas simbólicas de Correa, sería muy interesante ver datos reales” sobre lo que se logró con la aplicación de esta ley.

Finalmente sobre la respuesta de la Corte Constitucional, Romo explicó que está en el derecho de decir que sí da paso a las preguntas, pronunciándose sobre la constitucionalidad de fondo y de redacción de las mismas. “Tiene 20 días para hacerlo, sino lo hace se considerarán aprobadas. Yo creo que la CC va a dar paso por decisión o porque no se pronuncie”.

Torres mencionó que lo que será importante en los próximos días será entender en cuánto la consulta contribuye a una reforma política constitucional, en cuanto esta representa intereses que el presidente Moreno busca rearticular y representar, en relación con el contenido de las preguntas. “Evidentemente busca ampliar una base de apoyo político y establecer una nueva correlación de fuerzas que favorezca al proyecto político, diferenciado, afirmado o distinto de AP”.

(JPM-DRT)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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