Donaciones
EL PERIÓDICO INSTANTÁNEO DEL ECUADOR
Donar
Conozca más
Edición #4866 |  Ecuador, martes, 23 de octubre de 2018 |  Ver Ediciones Anteriores
exclusivo

¿ACASO HUBO OTRO 30’S…?

2018-10-01 19:00:00
Análisis
5680

Por: Dr. Francisco Herrera Aráuz exclusivo para www.ecuadorinmediato.com

En la historia del Ecuador los casos mas cruentos han sido los que se cometieron en muchedumbre, y también son los que más impunidades han generado. Por lo regular, con el paso del tiempo, las distintas versiones que acompañan al hecho lo distorsionan al punto de jamás saber la verdad de lo ocurrido y culpar, en buena medida, a quienes han sido las víctimas del suceso. El país está presenciando, en las últimas semanas, una muestra de este tipo de comportamiento social con lo ocurrido el pasado 30 de septiembre de 2010, como si hubiese todo un escenario trágico alrededor, que la nación no sabe ni conoce a fondo.

 

Pareciera que la historia siempre se repite cuando hay una víctima en medio del tumulto, que, por las palabras de muchos, termina como culpable por sus hechos, por sus actos o su pasado en el poder político ecuatoriano. Así, García Moreno asesinado en 1875; Eloy Alfaro victimado y arrastrado en 1912 o, Velasco Ibarra y sus cuatro golpes de Estado que tuvo que soportar, siempre fueron fruto de las conspiraciones que al final los culparon de ser causantes de sus propias caídas.

 

Lo ocurrido el 30-S en la historia de la nación es todavía un hecho reciente del cual no ha pasado el tiempo suficiente como para juzgar con objetividad lo ocurrido, porque cada uno de los intervinientes en los mismos tratan de sostener su propia versión inculpando a otros, como si se hubieran dado varios sucesos en el mismo sin que se puedan explicar muchos de los interrogantes que saltan a cada momento, confundiéndolo todo.

 

Por haber estado cerca de los hechos de ese fatídico día, pude, en mi condición de periodista, ser un testigo presencial de una parte de esos y por ello podría dar una versión, pero la misma no es completa y requiere de muchas respuestas para tratar de armar un rompecabezas siniestro, y como yo, muchos en el país. Para el caso, ¿Qué ocurrió la noche del 29 de septiembre anterior? Desde el gobierno se había decidido llamar a “muerte cruzada”, eso me fue confirmado por un vocero del régimen tras la aprobación de las reformas a la LOSEP y desde los legisladores saltó la inquietud sobre su futuro. En esto salta el primer gran interrogante de una presumible conspiración, ya que varias oficinas de la Asamblea, en los distintos edificios que arrienda, fueron tomadas por personal adiestrado en seguridad y que impidió el acceso de asesores a más de algún legislador.

 

Otra de las dudas que, desde esa misma noche salta, es averiguar ¿Quién se encargó de coordinar con la prensa televisiva para facilitar el acceso al cuartel policial Regimiento Quito N°1, para que sean instalados los equipos de transmisión en vivo? Es conocido que se requiere un proceso operativo que empieza en los propios canales que disponen la movilización del personal y las cámaras con vehículos y todo, los que ingresaron, al menos, desde las 5 de la mañana a dicho cuartel. Este detalle tiene su importancia porque fueron, al menos, 4 medios los que instalaron sus microondas en los patios policiales, y nunca se ha averiguado sobre los mismos, nadie ha consultado al personal de los canales, a sus directivos para saber quien facilitó el acceso a las instalaciones que suelen tener alta seguridad.

 

Ya generado el incidente, al conversar con los policías sublevados, se pudo apreciar que no había un reclamo uniforme, todos ellos exigían respuestas del presidente Correa, no precisamente sobre sus condecoraciones o derechos salariales. Sus quejas, que fueron planteadas en forma verbal y a gritos, eran: “Por el retiro del control de tránsito”; “Por haberles quitado Migración”; “Porque terminaron a la unidad policial ULCO” y, “Porque con la Comisión de la Verdad quieren enjuiciar a nuestros generales, así como averiguar el Caso Restrepo”. ¿Eran en verdad esos los motivos reales para la movilización? ¿Quién azuzó con estos temas para insubordinar a la tropa? no es algo que se haya investigado por la justicia.

 

Una vez que se da la toma del cuartel policial, en forma precisa y al mismo tiempo, se da la ocupación de la Asamblea Nacional. ¿Quién dispuso a los policías que actúen para atacar a una función del Estado? ¿Quién facilitó las listas de asambleístas para impedir que ingresen unos y otros no? Y consulto todo esto porque fue evidente que había todo un conjunto de operaciones que anularon a la Asamblea Nacional, tanto que la principal duda sobre la existencia de una conspiración parte de este hecho de la toma del poder legislativo del que solo hay sancionados varios policías que nunca respondieron por los motivos o quienes dispusieron esas órdenes. ¿Por qué nunca se investigó a fondo este conflicto en medio del 30-S?

 

 

 Es evidente que la presencia del presidente Rafal Correa ese día en el cuartel policial, su actitud y su forma de enfrentar el problema, al parecer, desbarató algún plan que buscaba retenerlo en el Palacio de Carondelet, donde se hubiera convertido en un rehén por su sola voluntad de permanecer en el cargo. ¿Qué hubiera sucedido si el presidente no iba al cuartel?, ese tema no tiene respuesta, pero si de algo estoy seguro, por la experiencia política acumulada en los varios golpes de Estado que me ha tocado presenciar, en esos casos el Palacio se convierte en una cárcel y el mandatario queda, en forma debilitada, dando órdenes a militares y policías que nadie cumple ni obedece hasta que se caiga. Vean las situaciones similares de los tres golpes anteriores de Bucaram, Mahuad y Gutiérrez, que grafican lo dicho.

 

 

 La lógica de una conspiración que movió al secuestro del presidente Correa en el Hospital de la Policía Nacional tiene su sentido en el hecho de que, en un principio, fue impedido de pasar a las instalaciones de dicha casa de salud. La pregunta que nunca ha sido formulada y no ha respondido el coronel César Carrión, es ¿Qué hacia el director del hospital con el manojo de llaves que debe estar en custodia del conserje, y por qué cuidaba las puertas ese momento?  Si bien el Mandatario, ese momento y a lo largo de todo el tiempo que se hallaba en el hospital, estaba comunicado por la vía de un teléfono celular, fue notorio que se impedía su salida. Más de un incidente se presenció en las puertas del centro de salud, con policías exaltados que revisaban carros y ambulancias para impedir la salida del mandatario, sumado a los operativos exteriores de policías que impidieron todo el tiempo la llegada de los partidarios de Correa hasta las puertas mismas del hospital. Si no estaba retenido, ¿Por qué no le permitieron a la gente acceder a él y reprimieron tan duramente a la población que se acercó a esa zona?

 

 

 Una consulta obligada más, ¿Qué papel jugaron en este suceso, en forma inicial, las Fuerzas Armadas ecuatorianas? La sensación de que los militares se sumaban, en un principio, al levantamiento se extendió prontamente y en cuestión de minutos los miembros de la Fuerza Aérea se tomaron el aeropuerto de Quito, paralizando sus operaciones, al tiempo que se daban las manifestaciones en el Ministerio de Defensa o se presentaron uniformados en el Puente de la Unidad Nacional. ¿Hubo tranquilidad en los cuarteles militares en ese día? O, muy por el contrario, ¿Qué asidero tuvo la versión lanzada al aire del periodista Freddy Paredes, de Teleamazonas, del pronunciamiento de un general -no identificado- que anunciaba la movilización de los uniformados en respaldo de la sublevación policial?  Nunca se han dado respuestas suficientes a este tema y los militares jamás han sido llamados al juicio por el caso.

 

 La actuación de la clase política ecuatoriana ese día despierta todavía muchas dudas. A pocas horas de producido el primer gran incidente y con la Asamblea tomada por los policías, los legisladores, en su mayoría, no tuvieron actividad alguna. Mas, algunos líderes opositores, otros de la denominada sociedad civil y hasta la Iglesia Católica, aparte de querer sumarse para asaltar la Asamblea moviendo a la gente con megáfono en mano, comenzaron a emitir boletines de prensa con pronunciamientos que pedían salidas a la crisis o la renuncia del Presidente. Y entonces salta la duda, si tan solo era una revuelta policial, ¿Por qué se apresuraron a pedir renuncias y soluciones a un problema de cuarteles?

 

 Peores dudas asaltan al ver la actuación de ciertos asambleístas que, una vez encendidas las pasiones y amenazas de golpe de Estado clamaban con urgencia que se convoque a una sesión de la legislatura para analizar la salida del cargo del mandatario. Y digo esto porque es una pregunta que no ha sido respondida tampoco ¿Por qué la asambleísta Irina Cabezas, como presidenta encargada de la Asamblea tuvo que soportar tantas presiones a que reúna al Congreso?, tanta fue la exigencia de algunos legisladores desesperados que forzaron a la presidenta a que llame al presidente Correa a proponerle como una "salida" el que citaría a sesión para analizar una revocatoria de  la ley de servicio publico y ceder a los militares y policias sublevadosl el pedido se planteó a las 13h00 de ese 30-S, lo que recibió como respuesta un enérgico anuncio del mandatario que “renunciaría al cargo si convocaba a esa sesión” y que me fuera confirmado por el propio Presidente, en entrevista con Ecuadorinmediato, tres años después, ya que con esa determinación se frenó el intento de buscar un golpe institucional.

 

 

 ¿Por qué reprimió con tanta crueldad la policía nacional a sus propios compatriotas ese día 30-S?, en verdad, si uno ve las escenas de ataque que movía a uniformados o personas que, presumiblemente lo eran, al salir a disparar balas de plomo, gases lacrimógenos, uso de gas pimienta, toletes, escudos y armas de dotación contra la gente común que se había trasladado a reclamar por la vida del mandatario, no se puede aceptar tanta humillación y desprecio por la vida de nuestra propia gente. ¿Bajo qué órdenes actuaron?, ¿Qué arma tenía para su uso el policía que mató a Juan Pablo Bolaños Fernández? Queda la sensación de que los crímenes en estos casos no se movieron solos, alguien había que movía a las huestes policiales a actuar con tanta saña, y ¿Por qué, en el mismo momento en que asesinaban estos policías a sus ciudadanos, la oposición tomó partido en favor de los insurrectos y se pidió la amnistía para ellos a que no se castigue sus crímenes?

 

 Si no existió un intento de magnicidio, ¿Por qué se dieron órdenes de atacar al mandatario y atentar contra su vida? Una prueba puntual de esa acción nefasta está grabada en un audio con el uso de la radio de la policía, que gritaba en tono superior “¡Maten a Correa, con eso se acaba esto, Maten a Correa!”. La Fiscalía no ha determinado, en forma precisa, quién gritaba esas órdenes en el momento más tenso y de mayor enfrentamiento. Al parecer, esa es una prueba que se desecha con frecuencia porque no conviene y para justificar toda la inculpación que se hace ahora contra el exmandatario ecuatoriano.

 

 Al leer el libro del general Ernesto Gonzáles “Testimonio de un Comandante”, uno encuentra en sus palabras un intento por explicar qué órdenes se dieron para rescatar al Presidente de Ecuador del hospital policial, la cadena de mando que se obedeció y las instrucciones que dieron a los soldados. ¿Por qué saltan las dudas ahora sobre quién ordenó el operativo?, Más de uno de los voceros de los sojuzgados por esta rebelión quiere inculpar a los militares y, ellos mismos, en reuniones de los pasivos, quieren dirigir la extraña culpa a quien hoy sí lo reconocen como su comandante en jefe, cuando hace tiempo atrás gritaban en las puertas del ISFFA y los cuarteles “¡Nunca fuiste mi jefe, peor mi comandante!”  ¿O será que ellos también vivieron “Otro 30 S”?

 

 Frente al reclamo insistente de varios policías que han sido enjuiciados y dicen ser inocentes, o que no estuvieron en dichos eventos, saltan las dudas por algo que es muy importante dejar en claro. Una vez que se abrieron los procesos de investigación de los hechos, la Fiscalía fue cooptada por la propia policía, mandos superiores y los investigadores fueron asignados para el caso y comenzaron a salir nombres de las propias filas de presuntos culpables. El tema fue denunciado, en su momento, por el ya fallecido ilustre investigador criminalista el coronel Carlos Echeverría Benítez, quien demostró su preocupación por los resultados dirigidos en el tema, desde entonces se desató la sospecha de que en ese proceso se involucraron a nombres de inocentes, o se ocultaron a quienes sí estaban vinculados, llegando al grado de creer que se aprovechó de la ocasión para desatar una sospechosa venganza que ha dado los pésimos resultados que hoy vimos. Por eso hubo necesidad de otra investigación de la Comisión de la Verdad en este caso del 30-S.

 

 Como último detalle, muchos de los voceros policiales aducen que otra fue la verdad, que en realidad no pasó lo que todos vimos, y que no deben ser sancionados o amnistiados, que no hay pruebas o se manipularon videos. Se debe decir que, por el contrario, hay muchos videos, filmaciones, fotografías y grabaciones del evento que más ha sido testimoniado y que la justicia no los tomó en cuenta. En esos documentos fílmicos esta graficada la represión y se mantiene en manos de la ciudadanía, que, en algún momento, va a seguir señalando a más culpables por lo del 30-S.  Tarde o temprano esas serán las evidencias irrefutables contra los que hoy se dicen inocentes.

 

 Lo del 30-S nos avergüenza ante el mundo. La reacción de ese día fue de condena al golpe de Estado, el presidente Allan García cerró la frontera con Perú para que no escapen los sediciosos, la comunidad de UNASUR, con 5 presidentes, se reunió ese mismo momento en Argentina, mientras que, la OEA y la ONU rechazaron el intento golpista, calificado  -así como se lee- como intento de golpe de Estado, de manera que no se puede torcer a estas alturas la historia bajo el embuste de lo que no fue.

  Dejaremos que pase la historia, no hay mejor amigo de la verdad que el tiempo que siempre se vuelve en contra de quienes cometieron los crímenes contra su propia patria. (FHA).

 


Comentarios

Liberación de responsabilidad y términos de uso:

El espacio de comentarios ofrecidos por EcuadorInmediato, tiene como objetivo compartir y conocer sus opiniones, por favor considere que:

  • El contenido de cada comentario es responsabilidad de su autor, no representa ninguna relación con EcuadorInmediato.
  • Usamos la plataforma Disqus para identificar los autores de cada comentario, de tal forma que podamos crear una comunidad.
  • Todo comentario que atente contra la moral, buenas costumbres, insulte o difame será eliminado sin previo aviso.

Este espacio es suyo por favor utilícelo de la mejor manera.